Los acuerdos del mar Rojo

Las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita y Egipto siempre han sido especiales debido a los roles que toman ambos países en el Mashriq, la definición árabe de lo que nosotros llamamos Oriente Medio. Mientras los reyes saudíes se movían en las esferas más cercanas a los Estados Unidos, los presidentes egipcios lo hacían alrededor de la Unión Soviética y después de lo países no alineados. Acciones como el reconocimiento de Israel abrieron una brecha en las relaciones entre ambas potencias, pero con Mubarak la situación se normalizó plenamente. La inauguración del nuevo canal de Suez fortaleció los vínculos entre ambos países, creando una estabilidad económica en la zona.

Acuerdos políticos

Políticamente la visita del rey Salman, la primera que hace a Egipto, ha sido trascendental, pues incluso ha cambiado la geografía de ambos países. Ayer sábado 9 de abril en un comunicado del gabinete egipcio se informó que las islas Sanafir y Tiran se incluirán oficialmente en las fronteras marítimas de Arabia Saudita. Después de seis años de debate diplomático respecto la titularidad de las islas, y más de diez rondas de negociaciones, el comité técnico determinó que las dos islas se encontraban dentro de las fronteras de Arabia Saudita.

Estas dos islas hasta ahora egipcias están situadas cerca de la península del Sinaí, que se encontraba bajo control israelí desde 1967 hasta 1982, cuando con las relaciones de paz entre Israel y Egipto, este último recuperó la titularidad administrativa, han sido objeto de conflictos entre ambos países. No siendo hasta 2010 cuando el gobierno egipcio se comprometió a estudiar el caso y establecer relaciones bilaterales entre ambos países, llegando finalmente ayer a una resolución al respecto. Con este acuerdo y devolución se zanja uno de los conflictos territoriales más importantes de la región.

Acuerdos económicos

Después de la primera reunión del rey saudí en Egipto, se anunció el establecimiento de un fondo de inversión por ambos países, donde cada uno de ellos pondría la mitad del capital total del fondo. Esto provoca un nuevo punto álgido, histórico según el Primer Ministro egipcio, por la profundidad de las relaciones entre ambos países. En tal reunión, se abordó la promoción de relaciones comerciales y económicas, donde se establecieron medidas para promover la cooperación económica entre ambos países. Destacar que uno de los puntos tratados fue la creación de un puente entre Egipto y Arabia Saudí, por encima del mar Rojo, cuyo capital será de inversores saudíes en mayor parte.

Además, tal como señaló el portavoz del gabinete, la visita del rey Salman no solamente sirve para crear nuevos proyectos, sino para confirmar y demostrar el apoyo de la monarquía saudí a los contratos firmados entre inversores para que se conviertan en proyectos exitosos. Por su parte, además, el monarca saudí celebró el inicio de las privatizaciones llevadas a cabo por el presidente Al-Sisi, pues ofrecía nuevas oportunidades a inversores árabes, facilitando el intercambio de capitales, como también la multitud de visitas de funcionarios entre ambos países. Recordemos que el intercambio comercial entre ambos países registró cinco mil millones de dólares entre 2014 y 2015, siendo Arabia Saudí el país con más inversiones este año, con 6.130 millones de dólares en 2016.

Más allá de la política bilateral

La visita del rey Salman a Egipto marca el inicio de las relaciones económicas de Egipto con otros países de la Liga Árabe, reticentes con la política interna que lleva a cabo el presidente Al-Sisi. La reforma del canal, la creación de este puente sobre el mar Rojo, la creación de fondos de inversión, acuerdos comerciales y el establecimiento de relaciones formales con el presidente egipcio, demuestra al resto de satélites del reino árabe una nueva potencia a la cual invertir de forma segura.

La voluntad del rey que se invierta en el país, como también la celebración que se esté privatizando la gran estructura económica del delta del Nilo, abriendo las puertas a inversores internacionales, sitúa a Egipto en una situación excepcional. Aunque hoy en esté pasando sus horas bajas por los diferentes atentados y la gestión del antiguo presidente islamista, el horizonte económico egipcio puede ser en cierta forma positivo.

Puntos finales

Egipto es uno de los países más importantes en aquella zona, como también por sus lazos con Rusia, Siria, Israel o el inicio de nuevas relaciones diplomáticas con Irán desde la condena firme del presidente Al-Sisi a las sanciones contra el gobierno iraní y su respaldo al programa nuclear. Desde la década de los años setenta la principal idea de la diplomacia egipcia ha sido optar por el camino de la estabilidad, es por ello que no debe sorprendernos que tenga relaciones diplomáticas o económicas con países enfrentados o que exista tensión entre ellos.

Imagen: File photo of Saudi’s King Salman Bin Abdelaziz meeting Egypt’s Abdel Fattah Al-Sisi during a previous visit of the latter to Saudi Arabia.

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